7.26.2009


Hay un teléfono que suena,
y alguien sonríe, sonríe de pena.
Contesta de inmediato,
enrolla su dedo en el cable,
lo marea.
Yo también le tengo miedo a las gitanas, dice.
Esperaba tu llamado aunque ya no te extraño. Esto es como un paisaje desde la ventanilla, la soledad en movimiento.
El tren no se detiene amor, permanecemos tan grises y nauseabundos…
Y tú, y tu que sabes? Si a ti no te pasa. No puedes hablar de eso…

...y enseguida dices muuuuuuu!

Esto es como un imán Susana, digo, la necesidad del contacto con el otro, todo vale, nada basta. Es el puro placer-dolor del discurso amoroso. ¿Entendés?
Quiero besarte sin historias, sin miedo, sin ropa.
Pero si te lo digo vas a creer que soy eso que escuchás y no es así, soy eso que siento. Asique CHITO!... MUZARRELLA...
Que ni se me ocurra quererete Susana, que ni se me ocurra